CAPITULO II – Sobre la Felicidad y las palabras
Toda mi vida he escuchado, leído e observado la dificultad que encuentran las personas para definir que es el amor.
Primero e intrínseco, amar es un verbo. Yo amo, tu amas y todos pueden amar a quienes les de la gana.
Pero la felicidad no es un verbo y tampoco hay un verbo que le enganche. El amor (sustantivo) dispone de un verbo (amar) y un adjetivo (amado).
La felicidad tiene por ayudante un adjetivo: Feliz.
Mi duda empieza en la relación del adjetivo con los dos “únicos” verbos con los que se pueden relacionar los adjetivos.
1.1 Verbo SER – Ser feliz: cuando se admite que esta relación es el que define la felicidad de los individuos, automáticamente se sostiene que es algo propio del individuo y parte de el. Se presume por tanto que la felicidad depende de cada uno, la felicidad la decide él individuo en el mismo y que ser feliz o no depende exclusivamente de él.
1.2 Verbo ESTAR – Estar feliz: cuando se admite que esta es la relación que define felicidad, se decide que felicidad es un “estado” y depende de elementos externos al individuo. La felicidad no depende más del individuo, es un estado que puede o no ser permanente, pero que indiscutiblemente depende de elementos externos actuando para “causar” este estado en el individuo.
La felicidad, hace mucho, tuvo un antónimo que quizás nos ayudase en esta definición: La tristeza. Para saber que era la felicidad, nos bastaría buscar la “no-tristeza” y esta sí sería la felicidad. Pero hoy día ya no se escucha hablar en tristeza. Ni en “estoy o soy triste”.
Lo que se llamaba tristeza, hoy día se llama depresión y se la define como patología psicológica del hombre.
Quizás también se encuentre algo que sustituya la felicidad. Espero sinceramente que no sea otra patología…
Toda mi vida he escuchado, leído e observado la dificultad que encuentran las personas para definir que es el amor.
Primero e intrínseco, amar es un verbo. Yo amo, tu amas y todos pueden amar a quienes les de la gana.
Pero la felicidad no es un verbo y tampoco hay un verbo que le enganche. El amor (sustantivo) dispone de un verbo (amar) y un adjetivo (amado).
La felicidad tiene por ayudante un adjetivo: Feliz.
Mi duda empieza en la relación del adjetivo con los dos “únicos” verbos con los que se pueden relacionar los adjetivos.
1.1 Verbo SER – Ser feliz: cuando se admite que esta relación es el que define la felicidad de los individuos, automáticamente se sostiene que es algo propio del individuo y parte de el. Se presume por tanto que la felicidad depende de cada uno, la felicidad la decide él individuo en el mismo y que ser feliz o no depende exclusivamente de él.
1.2 Verbo ESTAR – Estar feliz: cuando se admite que esta es la relación que define felicidad, se decide que felicidad es un “estado” y depende de elementos externos al individuo. La felicidad no depende más del individuo, es un estado que puede o no ser permanente, pero que indiscutiblemente depende de elementos externos actuando para “causar” este estado en el individuo.
La felicidad, hace mucho, tuvo un antónimo que quizás nos ayudase en esta definición: La tristeza. Para saber que era la felicidad, nos bastaría buscar la “no-tristeza” y esta sí sería la felicidad. Pero hoy día ya no se escucha hablar en tristeza. Ni en “estoy o soy triste”.
Lo que se llamaba tristeza, hoy día se llama depresión y se la define como patología psicológica del hombre.
Quizás también se encuentre algo que sustituya la felicidad. Espero sinceramente que no sea otra patología…

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